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miércoles, 2 de diciembre de 2009

San Google

Está más allá de toda duda que Google es el motor de búsqueda más utilizado de Internet. Muchos lo tenemos como página de inicio en nuestro navegador y raro es el día en el que no lo utilizamos para buscar información en la red. Sin embargo, no todo el mundo sabe sacarle el máximo partido a sus opciones de búsqueda, ya que se conforman con los primeros resultados que obtienen en un único rastreo.

Para obtener una información precisa y verdaderamente relevante es necesario que sepamos utilizar sus funciones de búsqueda avanzada: el uso de las comillas, de los operadores "and" u "or", los signos + y -, o los comandos especiales como "site", "define", "cache" o "filetype".

Pero Google no sólo es un buscador, en el que se tienen añadidos otros sitios web como Google Imágenes, Google Grupos o Google Noticias, sino que también proporciona otros servicios: correo electrónico, un buscador de videos, otro para localizar lugares del mundo, una agenda de calendarios, editores de imágenes o de páginas web y muchas más aplicaciones.

Entre sus últimas acciones destacadas sobresale la compra, en octubre de 2006, de YouTube, el sitio web más popular para alojar vídeos, y la creación, en 2009, de la herramienta en línea Google Wave, una aplicación que reúne servicios de e-mail, mensajería instantánea, wiki y redes sociales.

De este modo, Google se une al boom de la web 2.0, y, aunque pueda tener competidores como el motor de busqueda de Microsoft (Bing), sigue siendo el más utilizado en todo el mundo. Por sus múltiples aplicaciones y su fácil manejo, se ha convertido en una herramienta indispensable en la búsqueda de contenidos en Internet.

De hecho, como simpática curiosidad, al tener todas las respuestas, estar en todas partes y poder recordarlo todo, se ha creado hasta la Iglesia de Google, con mandamientos y todo, e incluso oraciones de plegaria, como la creada por la bloguera Kozmica:

El Google Nuestro

Google nuestro que estas en la red,
multi linkeado sea tu nombre,
venga a nosotros tu pagerank,
hágase tu voluntad tanto en blogger como en wordpress.
Danos hoy nuestras visitas de cada día,
perdona nuestro spam,
como también nosotros perdonamos a los que nos spammean,
no nos dejes caer de tu indexación,
y libranos de todo ban.

Amén

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Competencias informacionales y digitales

Actualmente, en nuestra sociedad de consumo vivimos con una sobreabundancia de información. Por todos lados recibimos mensajes, contenidos, datos, etc. aunque, sobre todo, esta opulencia informativa se ha ampliado desde la consolidación de Internet como una forma de comunicación cada vez más extendida.

La información que recibimos es inmediata, de fácil acceso, fácilmente copiable y difundible. Por lo tanto, es rápida y muy frecuentemente queda obsoleta en poco tiempo. Sin embargo, para conseguir una información de calidad, es necesario realizar una búsqueda calmada y paciente, para obtener los datos más fiables.

Aquí es donde entran en juego las competencias informacionales, vitales para estar verdaderamente alfabetizados hoy. Se debe saber primero qué información se está buscando y de qué recursos hay que valerse para acceder a ella. También hay que saber encontrar los resultados que nos son relevantes, usando los mejores términos de búsqueda. Fundamental es evaluar la calidad y credibilidad de la información encontrada, así como el uso ético que se va a hacer de ella.

Estas competencias forman parte de un abanico mayor de conocimientos y habilidades que nos son necesarios para sabernos mover en una realidad cada vez más informatizada: las competencias digitales.

Entre ellas, además de las competencias informacionales, están las habilidades tecnológicas e informáticas, las competencias comunicativas y sociales, el análisis crítico de las implicaciones éticas del uso de la tecnología y los conocimientos en redes sociales.

Si no las poseemos, no podemos ser partícipes de la sociedad de la información, por lo que quedaríamos fuera del sistema político y social imperante, situándonos en el lado negativo de la brecha digital.

Esta predominancia de la comunicación digital preocupa a algunas personas, que consideran que las relaciones personales directas se están perdiendo en favor de vínculos mediados por máquinas. Una sociedad en la que la comunicación cara a cara se pierde y la rapidez y comodidad en todas las facetas de la vida predominan es la que podemos encontrar en esta película de 2008:

Esperemos que éste no sea el futuro que nos aguarde.